¿Que te pasa mujer?

   Conozco una esposa que debido a su inmadurez y mal carácter muchas veces no respeta a su esposo, no se sujeta a él, no lo honra como debe, y no es muy obediente ni amorosa. También es muy olvidadiza y poco atenta, eso sí, es muy pedigüeña pero malagradecida, y por lo regular solo piensa en ella misma.
   Por si fuera poco, ella no es muy bonita que digamos, su cuerpo es un tanto deforme pues tiene disfunción y problemas internos debido a que en su carne le aqueja una peligrosa y detestable enfermedad llamada “orgullo”, y aunque a veces se vista bien, se perfume y adorne, y hable con elocuencia y elegancia, no dejan de notarse sus grandes defectos.

   Les puedo decir de buena fuente y primera mano, que ella en muchas ocasiones hace cosas que no debe hacer, es muy imprudente pues habla cuando no debe y lo que no debe, y lo peor de todo es que lo hace delante de su Esposo y para colmo de males, delante de los enemigos de él.  Estos, se burlan de ella y le llaman loca e hipócrita y en consecuencia, se burlan también del Esposo, lo desprecian y ofenden.

   Aun así y a pesar de todo esto, su esposo la ve sumamente hermosa y la ama tan profundamente que ha dispuesto una mansión lujosísima para ella, y la sustenta con todo lo necesario. Yo he visto al Esposo como muy esmeradamente prepara la mesa con el anhelo ardiente que ella este a su lado disfrutando de sus delicias.  Cuando la mesa esta lista, manda a sus criados a decirle a su esposa que la espera dispuesto y amoroso. El dice: “¡La mesa esta lista amada mía, te espero con ansia, no llegues tarde, que quiero deleitarme con tu presencia, ver tu hermoso rostro y regocijarme con la dulzura de tu voz!”. 
Para mí es muy triste informarles que ella no atiende el llamado como debería, (considerando el esposo que tiene) es muy descuidada y poco atenta, llega tarde a la cita, y por lo regular como anda tan afanada, su carne fatigada está presente pero no su corazón y su mente divaga en vanidades.

   Cabe mencionar que su esposo si es muy hermoso en todos los sentidos: en carácter, trato, y apariencia, además es inmensamente rico, la cuida de los peligros y nunca se aparta de ella. Podríamos decir sin lugar a dudas que es el esposo perfecto.

   El Esposo es muy sabio y capaz, el mismo provee el remedio para los males de su esposa, coloca en sus manos una maravillosa pócima espiritual que es medicinal y alimenticia: que reanima y consuela; que penetra y parte el alma, que cambia el corazón y hermosea el rostro. “¡Toma tu tratamiento¡ -le dice- para que tu alma se embellezca y tu  cuerpo este en coordinación y funcione mejor. Debes amarte a ti misma pues es tan grande el amor que tengo por ti, que si te amas a ti, me amas a mí.” “Ámate, para que puedas amarme.”  

… Saben, no es que sea entrometido, pero en muchas ocasiones he escuchado al Esposo Cantar:

Paloma mía, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.
Toda tú eres hermosa, amiga mía, y en ti no hay mancha.
¡Qué hermosa eres, y cuán suave, oh amor deleitoso!

Ah! Me falta contarles algo muy extraordinario e increíble que hizo este Esposo: Se atrevió a sufrir lo peores tormentos del infierno y entregar su vida por ella, por el gozo puesto delante de Él, sufrió el oprobio.

   Hace un tiempo el Esposo salió de viaje, pero prometió volver pronto, le dijo a su amada que iba a preparar, un lugar en la casa de su Padre, y que volvería por ella. En ese lugar le quitara por completo los defectos y enfermedades, cambiara su carácter e inmadurez, su cuerpo será perfecto y armonioso, su rostro blanco y puro y su voz como la voz de ángeles, allá no tendrá más llanto ni dolor. Mientras tanto, dejo a sus sirvientes con la pócima espiritual y un Guiador para alistarla cuando el regrese por ella.

 Si alguno de ustedes conoce a esta mujer y la ve, díganle por favor que su esposo la sigue amando igual, díganle que está con ella hasta el fin del mundo y que pronto vendrá. Díganle que mientras tanto, sea digna esposa de tan maravilloso Señor.

 Sinceramente yo no puedo comprender el amor del esposo hacia ella,  sé que su amor es inmutable !esto me asombra!, pues a pesar de todo, no cambia su amor por ella en lo más mínimo, la ama exactamente igual que al principio, ni más, ni menos aunque ella no corresponda a este inmenso amor. 

Meditando en esto pregunto... ¿Qué te pasa mujer?

Con un corazón contrito y humillado… Como un llamado a la reflexión, esta analogía.

Su hermano Serafín Romero.

              El canto del Esposo lo escuche en Cantares (2:14)  (4:7)  (7:6)  


Nota escrita el 4 de Febrero 2015
















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